Ante el Espacio Europeo de Educación Superior
Azuliña se había revolcado en donde le dio la real gana y estaba pelín cochinota. Total, que baño toca. No me hace caso para entrar en la bañera, por lo cual tengo que pedir ayuda. Se la pedí a un buen amigo frikie hasta los huesines (aprovecho para presentároslo, vale la pena, y sabe tantas cosas...). Bueno, el caso es que la llevamos al Campus de Vegazana a secarse después del baño, la dejamos correr a su aire y de repente ¡zas! Se queda mirando a la leyenda escrita, además, en el edificio en donde doy clase.
La miró atentamente. Supongo que no entendió nada ni creo que le haya importado. Sin embargo a mi la frasecita me hizo pensar... En principio creo que eso de eliminar barreras fronterizas tiene buena pinta. Eso de las fronteras nunca me gustó y la culta y vieja Europa... bueno: prefiero la calidez de Latinoamérica. Pero me tocó nacer aquí y aquí me toca vivir, trabajar y contemplar como Azuliña está dejando de ser la cachorrilla mimosona que fue. Por si no os acordáis, dejo fotito. Era una bolita.... Aunque hay veces que me dan ganas de marchar con ella al otro lado del Atlántico o del Estrecho: me seduce la África profunda y desconocida, a la que no llegan los turistas. Si alguien sabe de otro alguien que se anime... Bah! Bobadas mías.