En un yahoogroup de afectados por el trastorno bipolar, contestaba a una muchacha con trastornos de la conducta alimentaria. Fue tal el número de respuestas, que me animo a reproducir mi mail, por si alguien se siente identificado, para decirle que ¡probablemente pasa! Hasta el sufrimiento sin razón. Ese sufrimiento estúpido que no aporta nada más que la destrucción de uno mismo y sufrimiento a los cercanos. ¡Ufffffffffff! Duele recordar. Esto le decia:
Totalmente de acuerdo, XXX. No estoy diagnosticada de bipolar, pero sufro los altiBAJOS esos tan... Bueno, ¿qué mas da el nombre? El caso es que ya ni siquiera es sufrimiento. Es apatía, desgana, desisnterés, pereza eterna....
Hace poco que resucité de uno de esos infiernos de abajo (por suerte, tal vez por desgracia, no conozco ni siquiera la hipomanía).
Hace muchíiiiiiiiiiiiisimos años fui diagnosticada con unos términos de los que ni me preocupé: no me decían nada. Estaba demasiado encerrada en mi sufrimiento ¿estúpido? El informe ponía: anorexia nerviosa de estructura histero obsesiva de personalidad. Lo de "anorexia" me sonaba a falta de apetito... Años de psicoterapia, insomnio, delgadez... Con 172 cm y menos de 40 kg. me veía preciosa... ¿Como no? Se me notaban toditos los huesos, los glúteos como si hubiesen desaparecido. Pero tenía una vitalidad...El paraíso del hambre. Podía pasar semanas sin comer... Me sentía casi dios.
Después, descubrí el vómito. La solución: placer sin consecuencias. Como hasta hartarme y luego vomito... Me sentía asquerosa, ya no tenía dominio sobre mi... La tentación, el pecado, la gula... me había poseido. Pero daba igual. Cantidades de comida que no te puedes imagianar. A continuación, vomitar. Volver a comer, volver a vomitar. Asi durante días...
Me da pereza seguir contando. Ahora, sigo teniendo ganas de engullir pero ya no es comida. Supongo que es lo-que-me-falta. Sigo teniendo ganas de estar en los huesos, me toco la cintura y veo que se nota grasita y .... ¡me da rabia! Pero creo que aprendí a convivir con mi deseo imposible simbolizado por comer y estar delgadísima, que no compatibilizan. Estar todo el día sentada sin hacer NADA (otro deseo profundo) y la imposibilidad de estar quieta, tampoco son compatilbes. Cada vez veo más aspectos contradictorios en mi. Y tengo 53 años... No tengo muchas fuerzas para intentar cambiar, ni resignación como para aceptarme... Tiran de mi fuerzas opuestas que a veces parecen romperme...

Espero no contagiar a la chiquitina que, por cierto, siendo un año más grande que en la foto, come fatal