Lo escribí para ti. ¿Me contestas?
Desde muy pequeña quise ser lo que los demás esperaban de mi, lo que yo creía que querían que fuese. Viví hacia fuera en función de “deberes”. En especial, dediqué a eso desde mis 18 a mis 48. ¡Y ahora tengo 53! La sensación es haber perdido todo ese tiempo. No me valoro en casi nada y por eso busco el reconocimiento y la aprobación de los demás. ¡Qué tontería! Querer que me quieran cuando no me quiero yo misma…
Por eso quiero que me conozcas como soy… Es muy cansado ser hacia fuera. Al final, estamos solos y a la vez necesitamos compañía… Opto por la máxima: mejor solos que mal acompañados. Pero a veces es muy cansado tener casi toda la libertad de decidir.
No me gusto como soy: egocentrista, miedosa, absorbente, posesiva… Y tengo miedo a cambiar. No me fue tan mal siendo como soy. Pero no me gusto. Busco cariño y reconocimiento de modo patológico. Reconocimiento… si soy un gusanito más… ¿A qué aspiro?
Por eso te pido que me ayudes a ser mejor: más libre de mi y de los demás… Que me enseñes a amar en libertad. Que me hagas poner en práctica mi teoría. Amar es compartir. Sabes que te quiero.
Y vuelvo al principio. Guiándome de una manual de seducción, debería aparentar que eres uno más. Que me resbalas, vaya. Pero no es así. Y soy perezosa. No tengo ganas de actuar según manuales. Es más cómodo, y también mas inseguro, ser como soy.
Mi intención no es seducirte. Lo que quiero es que seamos cómplices en lo que sea. Y para eso, no vale disfrazarse. Quiero ser buena, pero a veces me sale lo inconsciente. Sin remedio. Controlarlo callando, como si no existiera, no funciona. Callar siempre no funcionó para mi: poner cara de risa y de buena chica. No funcionó porque al final las tripas se rebelaban. Y salían a matar.
Ya conociste mis “rebotes”. Fue (qué mal me sentí después con esos celillos estúpidos que sólo conducen a que me mientas si repito..). Fue… el indio que llevamos dentro (expresión peruana; me la contó Alej). Fueron los celillos.
Pero mira, también quiero conocer tu “indio”, creo que ejerces demasiado control sobre ti;, espero que de vez en cuando te “despeines”; espero que de vez en cuando te contradigas. Compartir lo bueno y lo malo, ir juntitos hacia el ser mejores (aún no sabiendo qué es eso). Estoy segura que compartir es ser mejor. De momento, va bien, ti volo bene. Se me viene a la cabeza: lo hermoso es para siempre o apenas dura… ¿Quieres que seamos la evidencia de que esa frase no es cierta? ¿Quieres que seamos otro caso particular de que lo hermoso puede durar? Nacional Geographic, Los puentes de Madison: otro caso particular.
Ya no sé lo que digo. Es que…te echo tanto de menos…
Uchi dijo
Precioso lo que aqui has dejado. Un abrazo
9 Octubre 2005 | 11:18 PM