Más síntomas de vejez
Tengo la gran suerte de ser dueña de una perra y no sé si tengo tanta por pertenecer al género humano y no hacerlo a la raza perruna. Bien es verdad que no me gustaría estar entre los "perros" humanos. Te cuento: como te decía tengo una perra que me trata mejor que cualquier ser humano que haya conocido. Vivo en una zona a las afueras de una ciudad pequeña, con abundantes zonas verdes en las que no se pueden tener perros sueltos. Pues bien, con toda la razón, los vecinos protestan de las cacas de los perros que algunos dueños tienen la suficiente "preocupación" por el césped como para no recogerlas (supongo que en sus casas no tendrán la basura por el suelo). Me llama la atención el aspecto del césped cada mañana de sábado y domingo: botellas vacías, bolsas de papel, preservativos, pedazos de cartón...sin que ni la patrulla de barrio ni la verde, se preocupe lo más mínimo. Los servicios de limpieza municiapales recogen la basura sin protesta alguna. El lunes a mediodía está todo limpio a no ser unas pocas cacas.
De lo querría protestar (derecho al pataleo sí tengo) no es de que la patrulla de barrio o la verde haga caso omiso de los restos de la diversión nocturna, y sin embargo periódicamente patrullen para que no hay perros en los lugares en donde "pueden jugar los niños".
Justo cuando estaba empezando este artículo escuché la noticia de que los efectos de la diversión noctura de los jóvene sobre el mobiliario urbano, nos cuesta a los contribuyentes ¡17 millones de euros al año!
Debo de estar ya vieja porque no entiendo esta forma de diversión y, mucho menos, la pasividad de los mayores. También me cuesta creer por qué las cacas de los perros se quedan sin recoger. Bolsas de plástico y papeleras, sí tenemos. Por todo esto, no quiero condenar el salvajismo de la juventud sin lamentarme antes la educación que los mayores les estamos dando. Por mucha carga genética agresiva que lleven, la educación la reciben de los mayores. Entono el mea culpa y me confieso culpable de que mi perra haga pis en la calle. También hace caca, pero la recojo.