Pensaba empezar este mensaje a mis amigos desconocidos dando a conocer TRABICALE (Asociación Castellana y Leonesa de afectados por el Trastorno Bipolar, trabicale@telefonica.net, tfno. 655 543 180) en la que el lema es: ¡realmente es una ayuda saber que no estás solo!, contando que esta asociación tiene como fin principal "promover la agrupación de los pacientes y familiares afectados por el trastorno bipolar, así como personas afines, simpatizantes y colaboradoras, de forma voluntaria, para poer trabajar de manera coordinada en las posibles soluciones del trastorno bipolar y en la defensa de las necesidades y los derechos de las personas afectadas".
Decía que empezaba mi artículo dando a conocer la Asociación, pero por el camino mi navegación mental me llevó a mi propia soledad acompañada. Me quedé un rato pensando en qué diablos es eso de la soledad existencial, de la soledad física, de la soledad acompañada (¡demasiadas soledades!). Cansada ya de pensar en negativo, y de divulgarlo, me decidí a pensar en positivo, con la esperanza de que me condujese a sentir en positivo. No tuve más que mirar a mi alrededor (con Autoayuda de Nacho Vegas de fondo) y vi que a pocos cm. de mi tengo a Manuelita, Rogelillo y Azuliña. Y esbocé una sonrisa, de momento sólo en la cara.
Manuelita y Rogelillo son dos tortugas (creo que tortuga y tortugo) y Azuliña es mi perra.
Manueltia y Rogelillo son inexpresivas, aunque estoy convencida de que reconocen mi mano. No se esconden en su caparazón cuando las saco de su casita. Corretean brazo arriba cuando las pongo en la palma de la mano. Pero no me miran. En cualquier caso, algo es algo.
Pero Azuliña... Azuliña es una preciosa Golden Retriever que tengo desde hace 13 meses. Cuando abro los ojos por la mañana, allí está ella con la cabecita apoyada en el borde de la cama, con sus ojitos dulzones diciéndome: ¡ya era hora! Empieza a menear el rabito como si hubiese recibido el mejor regalo del mundo: mis caricias mañaneras.
Cuando salimos tempranito por la mañana, va unos pasos delante de mi, mirando hacia atrás cada poco, dándome las gracias por el paseo.
Cuando vuelvo a casa después de unas horas, es una explosión de alegría, se desespera por encontrar algo que ofrecerme: da igual que sea un peluche, una alfombra o una zapatilla. A veces lloriquea como queriendo decirme: ¿por qué tardaste tanto?
Cuando me siento en cualquier parte de la casa, se tumba a mi lado y reposa su cabecita en mi pie.
Realmente, no estoy sola. Tengo suerte
5 comentarios
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Chiti, tienes una sensibilidad que hace que seas sencillamente GENIAL. Claro que no estás sola... no olvides que tus alumnos te necesitamos, y te queremos, a nuestra manera. Pero te queremos. Un abrazo campeona, ánimo y adelante con la vida. Un beso para Azuliña, que por cierto, es preciosa... Un beso.
Crease o no. Una vez estaba llorando por algo que me habia sucedido y de repente apareció mi tortuga, observó mis lágrimas y luego se quedó mirándome... Parecía que entendía, jamás lo hubiera esperado de una tortuga!
Besos y abrazos. ;)
Hoy justamente fui a alimentar a mi tortuga y vi que le faltaba el aire, respiraba agitada, creo que era por el calor... casi me muero! La bañe en agua fresca y su cara cambió. Al rato, en broma le dije: "si quieres que te lleve al otro patio ven aquí", y vino hasta mí inmediatamente!!!! Mi madre casi se desmaya de la emoción. Yo no sé si fue casualidad, pero pareciera que esa tortuga hablara mi idioma. Es increible.
Cambiando de tema, a fines de enero viene a mi casa un nuevo integrante, por fin convencí a mis padres de comprar un perro, un Golden retriever, lo voy a llamar Jazz, ¿qué te parece el nombre? Dicen que esos perros son muy especiales, cuentame de Azuliña. Un abrazo.
Jazz? Bien, pero con una sola z.
No quiero desvelarte el misterio de ver como crece un perro. Como reacciona al ver por primera vez el agua, o un riego por aspersión, el fuego, un burro...
A medida que vaya creciendo, echarás de menos la "bolitina" que fue.
A ver si somos felices de una vez ¿no? Tanto lo dijeron estos días... Verás como Jazz colabora.
Querida compañera bipolar, al igual que tù sabemos por intuiciòn que Silvio debe ser bipolar, no? Mis soledades pasadas fueron un tormento para mì y para aquellas pocas personas con las que me relacionaba..bueno eran mi familia, que ya no la tengo y ( no la extraño ). Te cuento que yo intentè suicidarme una noche que la soledad me abrumò de tal modo que dolìa. Para paliar esas heridas preparè una pòcima supuestamente letal..pero cuando estaba a punto de perder la conciencia, me acordè de Dios, seria el miedo al infierno , no sè pero me costò tres años de internamiento en una clìnica de rehabilitaciòn...Ah , consumìa cocaìna como ùnico alimento y terminè sin muebles en el depa...pero te cuento que entre tanta noche, me reencontrè con un amigo adicto apastillas en recuperaciòn que es mi marido. Soy feliz y vivo en paz. Espero que tu tengas esa misma suerte. Creo que el secreto es creer en la esperanza y en Dios. asì tal como lo imaginamos.
Al igual que tù, trato de reunirme con bipolares pero en el Perù que es mi paìs nos ven todavìa con remilgos y por ejemplo mi familia no me trata. Sin embargo mi familia polìtica me acepta con todo el bagaje de pesares y experiencias .
Estoy muy contenta de saber de ti ydesde ya eres mi hermana. Escrìbàmonos siempre, Yo tengo 50 años pero como hago mucho deporte podrìa parecer de menos-
Siento en estos momentos un intenso cariño y una emociòn grande de saber que estàs ahì , de que podemos ser amigas.
Gracias por ser tan valiente y unamos fuerzas para vencer!!!!!!
Con todo mi afecto
Patriurka VIVA SILVIO!!!!!